Los antiguos griegos ya utilizaban un arma similar a a la ballesta medieval. El gastafretes, que era capaz de generar mucha más energía que un arco convencional.
En la Edad Media se crearon ballestas de un tamaño más reducido que podían ser llevadas por una sola persona. Se perfeccionaron tanto, que en el s. XII se convirtió en un arma terrible, capaz de atravesar las armaduras de los caballeros. Tanto es así, que el papa Inocencio II, en 1139, prohibió su uso entre ejércitos cristianos. Este arma permitía a cualquier hombre acabar con un caballero, y eso no estaba bien visto. Podían llegar a atravesar la armadura de un caballero incluso a 100 m. de distancia. El s. XIV verá el perfeccionamiento de la ballesta, con arcos de hierro que darán a algunos proyectiles una velocidad de más de 350 km/h.
Ballesta suiza.
Existieron varios tipos sobre todo por su manera de cargar, es decir de dar tensión al arco, por ejemplo con una manivela. Su recarga era la parte más complicada, se necesitaba mucha fuerza, o un mecanismo, y algo de tiempo, mínimo varios segundos, para poder volver a disparar.

En China se llegó a inventar una ballesta capaz de lanzar varias dardos seguidos. Los soldados que las llevaban eran los Ballesteros.
En China se llegó a inventar una ballesta capaz de lanzar varias dardos seguidos. Los soldados que las llevaban eran los Ballesteros.
Punta de hierro de un dardo o saeta del s. XIV.
El fin de las ballestas llegó al perfeccionarse la armas de fuego a partir del s. XV y XVI. Hoy en día existen ballestas modernas utilizadas en diversas competiciones deportivas, capaces de lanzar una saeta a una velocidad inicial de 350 km/h., un tercio de la velocidad de una bala disparada por una pistola.
Ballestas modernas.
Por último un vídeo que muestra lo que podía hacer una ballesta, aunque esté en inglés se entiende muy bien lo que nos quieren contar.